El domingo
fue mi primer día en México. Por la
mañana, no hice gran cosa, pero por la tarde, quería caminar por las calles de Cholula, y entender más de este
nuevo lugar. Empecé a caminar por la
derecha en la Calle 14, y después, a la izquierda. Pero, después de una hora o dos de EXPLORAR,
tenía hambre.
Pero, era mi primer día en México, y me sentía un
poco tímida. Caminé a mi dormitorio, y
usé mi computadora para ayudarme con todas los palabras que creía necesario
para comprar una pizza.
Caminé
otra vez a la izquierda, hasta que ví una pizzería. Entré el restaurante, y pedí mi orden. Al principio, no hay problemas. Una pizza de
queso para llevar. ¿Simple, si? Pero después de este, el cajero pregunté algo
que no entendí. El trató explicarme su
pregunta, pero fue muy difícil por nosotros.
Eventualmente, él uso la palabra ‘completa’-- ¿Quiero una pizza completa, como los otros en
el caso? ¡Oh, sí! ¡Si, si, gracias, una pizza completa por
favor!
Diez
minutos después de esta conversación caminaba a mi dormitorio con mi pizza,
sintiendo muy exitosa. =)